Estancia El Cuadro. Almuerzo de precio fijo en Casablanca

Estancia El Cuadro_Carne con quínoa de tres colores

Algo es claro, la decoración no es precisamente el punto fuerte. Tienen algo impostado esos jardines, la fuente de agua, una enorme terraza que luce en esta época de verdores de la vid y un salón enorme con moral de centro de eventos. La carta es de cocina internacional con algunos visos nacionales. Es allí donde emergen palabras como brunoisse o ratatuille (sic) que dan mala espina. Algo que con el pronto arribo de un par de chardonnay sour con un trío de empandillas fritas (pastelera de choclo, champiñones con romero y camarón queso) se va olvidando de a poco.

De entrante un rico tártaro de salmón con palta y el guiño oriental del jengibre y el aceite de sésamo (en la foto arriba). Fresco y bien ensamblado. Además un chupe de jaiba y camarones en formato pequeño con un sopleteo tosco. La crema interior, sabrosa, pero arruinada por este desprolijo y descariñado procedimiento.

El servicio preguntó por el punto de la carne pero no la del pescado. Temimos que llegara recocido. Por suerte evidenciamos un irreprochable trabajo con el pescado, superior al de muchos restaurantes de Viña del Mar o Valparaíso. El salmón con una costra perfecta y acompañamiento de papas y vegetales salteados. Una belleza sabrosa que en carta figura con una salsa de sauvignon blanc que podría haber sido un desastre si no figurara en bambalinas, como un actor de reparto que apoya el conjunto. Acá entendieron que el imperio del pescado nadando en salsa se acabó.

El otro principal fue un Filete de res al estilo El Cuadro (en la foto). Con trilogía de quínoas, ratatouille y salsa de uvas y vino carménère. Aunque el punto de la carne algo pasado a como se solicitó, se mostró un impecable trabajo de la quínoa (un ingrediente tan de moda como lo fue el merkén hace un lustro). Buena combinación de sabores: sutiles dulzores, crocancia y untuosidad, otra buena elección.

De postre bombón de quínoa (de nuevo) con leche y damasco bañada en ganach (sic) de chocolate y costra de praliné, salsa de chocolate blanco y almendras. Buen trabajo con la variante y versatilidad de las cientos de recetas dulces que hay con el cereal andino. En el total, sabores reconocibles, en una cocina empeñosa. Toda una alternativa para la zona, sobre todo por el sistema de precio fijo $22.000 por persona, niños $8.000, con libre consumo de bebidas y vinos de la casa.

Dirección: Camino La Vinilla km. 14, Casablanca.
Teléfono: (32) 2156817.
Horario: Martes a domingo de 13.00 a 16.00 horas
No fumadores / Estacionamiento / Todas las tarjetas
Precio promedio por persona: $22.000 p/p.
Publicado en Septiembre de 2013, La Cav. 88 puntos.