La plurisignificancia de “Comer”

“Es interesante darse cuenta de la multiplicidad y de la variedad de sentimientos que subyacen en las expresiones relacionadas con el hecho de comer: comer a besos, comer con los ojos, te comería; pero también: no lo puedo tragar, de esta agua no beberé, tragarse un sapo, ser pan comido, tragar veneno, no está el horno para bollos, tener sed de saber, tener hambre de conocimientos, alimento espiritual, devorar un libro, digerir un concepto, ese libro tiene descripciones picantes, este otro en cambio es por completo insípido, hace comentarios ácidos, hace uso de exquisitas metáforas, es una persona insulsa, los enamorados se susurran palabras dulces, el autor desarrolla amargas consideraciones, su artículo es un bodrio, ésa no me la trago, se cocina a fuego lento, saltó de la sartén y cayó en las brasas, tener la sartén por el mango, a falta de pan buenas son tortas, la sal de la vida, estar hecho un flan, ser un pan de Dios, pan para hoy y hambre para mañana, salió a pedir de boca, contigo pan y cebolla, en todas partes se cuecen habas, más largo que un día sin pan, vomitar injurias, escupe en la mano de quien le da de comer, me quedó atravesado, esa muchacha es un bomboncito, es un trago amargo, beber el amargo cáliz, esa conclusión es la frutilla del postre, le hice morder el polvo“.

Del libro Comer (Mangiare) 2013, de Paolo Rossi.
Editado en español por Fondo de Cultura Económica.
Disponible en librerías.
Precio de referencia $12.000.