Tres Peces, la cevichería

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Los cocineros Paula Báez y Cristián Gómez forman parte importante de la asociación Les Toques Blanches y su trabajo ya ha sido reconocido en este este espacio. Su cocina tiene el valor agregado de ser un verdadero y deleitoso vehículo entre  pescadores y el consumidor. Para ese cometido la red de proveedores que maneja Meyling Tang, ha consolidado esta sinergia que fomenta una pesca responsable, a escala humana, que respeta vedas y que entiende que la oferta no necesariamente tiene relación con la demanda y es “la mar” (que no siempre está serena) la que arma la pizarra que anuncia los platos del día. Esa es la declaración de principios.

A este modelo de restaurante le han sumado una instancia algo más informal, que podría funcionar como un excelente “sala de espera” si quiere acceder al siempre atiborrado comedor principal, pero que cuenta con una excelente vista a la bahía, desde Playa Ancha a Concón y, en días prístinos, con atisbos de la Cordillera de Los Andes. Eso sí, hay que animarse con lo que para algunos puede ser una insufrible ascenso por una escalera (cada peldaño vale la pena, se lo aseguramos) que desemboca en esta terraza. La carta es un resumen de la oferta del comedor principal. A saber, ceviches y mariscales y algo que llaman Tabla Tres Peces que congrega gratinados de ostiones y machas a la parmesana.

El Ceviche ($6.500), como ya hemos constatado en otras visitas, es un constructo de estos tiempos, que combina casi sin fronteras el saber-hacer peruano con una sazón chilenizada por el uso de los cítricos y el picor presente, pero moderado. El Mariscal ($6.500), vistoso, congregó choritos, almejas, jibia y calamares. Idea brillante: combinar el mariscal con el ceviche. La “leche de tigre” emulsiona todo y la frescura de los insumos sólo conspira para hacer más deleitoso cada bocado.

Nos quedamos con la curiosidad de probar algo más. Nos guiñó el ojo el Caldillo del Pescador ($3.500), sí el precio es el correcto. Un tazón de caldo de pescado con vegetales: papita en dados (tersa, casi al dente), zanahorias, cebolla, ajo, pimentones. Un caldo de por sí reconfortante que se acompaña de choritos y almejas en su concha y ají chileno. Vemos acá una preparación nacida arriba de un bote, no cabe duda. Es un caldo que bien podría ir en un termo y que se complementa con lo más fresco que va saliendo de la faena. Un plato que resuma camaradería de hombres que al alba ya vienen de vuelta. Un potaje robusto, que se complementa con las notas picantes que ayudan a abrigar el paladar y el cuerpo. El traslado en este caso es muy feliz. Sólo este platillo vale la pena una visita a este nuevo espacio.

Lo que sigue al debe es su oferta de vinos (acotadísima) y el protocolo de servicio de los mismos, pero estas quisquillosas observaciones se van evaporando con la vista, con el primer brindis, con los precios, la honestidad y los sabores sin ambages que propone esta cevichería que mira al mar desde las alturas.

Tres Peces. Abtao 644. Cerro Concepción, Valparaíso. Tel 9 9873 6123. Sábado y domingo de 13.00 a 17.00. @trespecesvalparaiso @trespecescevicheria